Mi trayectoria comenzó hace 15 años, cuando pensaba que me incorporaba al sector como asistente en prácticas, pero con el paso de los años mi pasión y mi curiosidad por el sector fueron creciendo y, desde entonces, nunca he mirado atrás.
En Sudáfrica, nos impusieron un confinamiento estricto de 21 días a finales de marzo de 2020 y nos enfrentamos a la realidad de lo que nos depararía el futuro.
Eran tiempos de gran incertidumbre y el impacto de este confinamiento estricto no se notó de inmediato, pero unos meses más tarde ya se podía ver y oír que la economía había sufrido un duro golpe y que el sector también se había visto algo afectado.
Al igual que tantos otros millones de personas en todo el mundo, tuvimos que adaptarnos trabajando a distancia e intentar ir un paso por delante para mantener a nuestros clientes informados sobre los retrasos, la disponibilidad de espacio y el aumento de las tarifas de transporte.
Sin duda, me gustaría que se estabilizara el aumento de las tarifas de transporte, ya que unas tarifas más altas reducirán la importación y exportación de mercancías, puesto que las pequeñas empresas y los proveedores no pueden competir con el mercado de las grandes cadenas de suministro. En general, esto provocaría el cierre de empresas, la pérdida de puestos de trabajo y tendría un impacto negativo en la economía.
Me gusta hacer un «braai» (barbacoa, una actividad imprescindible en Sudáfrica) con la familia y los amigos, pasar un día en la playa con un buen libro o dar un paseo en bicicleta por el paseo marítimo, disfrutando de nuestros calurosos veranos sudafricanos.
Es un sector en constante cambio en el que hay que adaptarse y estar siempre un paso por delante en la planificación y la gestión, algo que disfruto mucho haciendo.
¡Gracias, Cindy!